Traducir una tienda WooCommerce parece un problema resuelto: instalas un plugin de traducción, conectas una IA, le das a traducir y ya está. Y funciona… para el ochenta por ciento de la tienda. El veinte por ciento restante es justo el que el cliente ve cuando ya te ha pagado.
Este artículo va de las tres capas que hay que traducir, en qué se diferencian, y del fallo que se cuela en casi todas las tiendas multiidioma: los correos de pedido llegando en español a un cliente francés.
Una tienda no es una sola cosa que traducir, son tres
El error de fondo es tratar la tienda como un conjunto de páginas. No lo es. Tiene tres capas con mecanismos distintos:
- El contenido: fichas de producto, categorías, atributos, páginas legales. Vive en la base de datos y se traduce como cualquier contenido.
- La interfaz: los textos de WooCommerce y de tu tema — «Añadir al carrito», «Finalizar compra», los mensajes de error del formulario. No son contenido tuyo: vienen del código del plugin y se traducen por otro mecanismo.
- Los correos transaccionales: confirmación de pedido, pedido en proceso, pedido completado, reembolso. Se generan fuera de una petición de página normal, y esa diferencia lo cambia todo.
La mayoría de plugins de traducción resuelven muy bien la capa 1, razonablemente la 2, y la 3 es donde aparecen las sorpresas.
Capa 1: el catálogo
Es la parte agradecida. Con un plugin de traducción con IA conectada, un catálogo de doscientos productos se traduce en una sesión.
Tres cosas que conviene vigilar:
Los atributos y variaciones se olvidan. Si vendes ropa con atributo «Color» y valores «Rojo», «Azul», eso son términos de taxonomía, no texto del producto. Se traducen por separado y es muy fácil dejarse la mitad. Revisa un producto variable en el idioma nuevo antes de dar el catálogo por bueno.
Las unidades y formatos no se traducen solos. Una talla española no es una talla británica, y una IA traducirá «Talla 40» como «Size 40» sin avisarte de que en Reino Unido eso es otra cosa. Esto no lo arregla ningún plugin: es una decisión de negocio sobre tu tabla de tallas.
El SEO del producto traducido. El título y la meta descripción de cada ficha también necesitan traducción, y no siempre viajan con el contenido. Si usas Yoast, comprueba que los campos SEO del idioma nuevo no están vacíos: nuestra guía de trucos de Yoast a nivel pro tiene la parte de revisión masiva de estos campos.
Capa 2: la interfaz de compra
Aquí hay una distinción que ahorra mucho tiempo entender: los textos de la interfaz de WooCommerce ya están traducidos a decenas de idiomas por la comunidad. No hay que traducirlos, hay que cargarlos.
Si el idioma del sitio está bien configurado y los ficheros de idioma están actualizados, «Add to cart» sale como «Añadir al carrito» sin que hagas nada. Cuando ves inglés en botones de WooCommerce, casi nunca es un problema de traducción: es que faltan los ficheros de idioma o el idioma activo no es el que crees.
Lo que sí tienes que traducir tú son los textos de tu tema, los de plugins pequeños sin traducción y los que hayas personalizado a mano. Esos sí pasan por el plugin de traducción.
Prueba el proceso completo en el idioma nuevo antes de abrirlo al público: añadir al carrito, ir al carrito, iniciar el pago, provocar un error a propósito dejando un campo vacío. Los mensajes de error son el sitio donde más se cuelan textos sin traducir, porque nadie los mira.
Capa 3: los correos, donde falla casi todo el mundo
Este es el motivo principal de este artículo.
La mayoría de plugins de traducción funcionan interceptando la generación de la página: cuando WordPress va a mostrar contenido, el plugin lo intercepta y devuelve la versión traducida. Es un mecanismo eficaz y es el que usan casi todos.
El problema es que un correo de pedido no es una página. Se genera cuando cambia el estado de un pedido, muchas veces desde una tarea programada o desde una llamada de la pasarela de pago, sin que haya ninguna visita de por medio. En ese contexto no hay idioma «activo» de navegación: hay el idioma por defecto del sitio. Y por eso el cliente francés recibe su confirmación en español.
Hay un segundo matiz que despista todavía más: un correo de WooCommerce tiene dos partes distintas. La plantilla —cabecera, pie, los rótulos de la tabla de productos, el «Gracias por tu compra»— y el cuerpo, con los datos concretos del pedido. Se generan en momentos distintos del proceso. Es perfectamente posible que se traduzca una y la otra no, y acabar con un correo mitad en un idioma y mitad en otro. Si te ha pasado, no estabas viendo visiones.
Cómo comprobarlo de verdad
No te fíes de la vista previa del plugin. La única prueba válida es esta:
- Crea un producto de un euro, oculto del catálogo.
- Navega la tienda en el idioma que quieres probar, desde una ventana de incógnito.
- Compra ese producto con una dirección de correo a la que tengas acceso.
- Recorre después los estados del pedido desde el escritorio: en proceso, completado.
- Abre cada correo que llegue y comprueba plantilla y cuerpo por separado.
Repítelo por cada idioma que tengas abierto. Es aburrido y es la única forma de saberlo.
Qué hacer si no se traducen
Por orden de menos a más esfuerzo:
- Comprueba que el pedido guarda el idioma del cliente. Los plugins de traducción que soportan bien WooCommerce almacenan el idioma en el pedido para poder usarlo después. Si no se guarda, no hay nada que hacer más adelante.
- Revisa los ficheros de idioma de WooCommerce. Gran parte del texto de esos correos es de WooCommerce y ya está traducido oficialmente. Si faltan los ficheros, sale en el idioma base.
- Traduce las plantillas de correo aparte. Los textos que has personalizado tú suelen tener su propio sitio en el plugin de traducción, separado del contenido de las páginas.
- Si vendes fuera de forma seria, verifícalo con dinero real. Un pedido de prueba de un euro por idioma cuesta menos que un cliente que no entiende su factura.
Avant de choisir un plugin, il vaut la peine de demander directement au support s'ils traduisent les e-mails transactionnels et s'ils enregistrent la langue dans la commande. La réponse sépare bien le bon grain de l'ivraie. Nous passons en revue les alternatives dans notre comparatif plugins de traduction pour WordPress multilingue, et si vous en cherchez un qui utilise l'IA pour la majeure partie du catalogue, vous avez la fiche de WP Translate Master.
L'IA traduit bien, mais ne connaît pas le commerce
Une note sur la qualité de la traduction automatique dans une boutique, qui est différente de celle d'un blog.
Une IA moderne traduit très bien une description de produit. Ce qu'elle ne fait pas, c'est adapter :
- Les termes de votre secteur. Si vous vendez des composants techniques, il y a des mots qui, sur votre marché, sont dits d'une manière spécifique. Donnez un glossaire au plugin s'il le supporte ; sinon, révisez manuellement les vingt termes les plus répétés.
- Les obligations légales. Les textes de retours, garantie et confidentialité ne se traduisent pas, ils se refont selon la réglementation du pays de destination. Traduire littéralement votre politique espagnole en allemand vous laisse avec un texte qui n'est pas conforme là-bas.
- Le ton commercial. Le ton de vente change pas mal entre les marchés. Une traduction littérale de l'espagnol à l'allemand sonne souvent excessive.
La règle raisonnable : catalogue avec l'IA, textes légaux avec un professionnel. Le catalogue est du volume et pardonne les erreurs mineures ; le légal non.
Questions fréquentes
Ai-je besoin d'un domaine différent par langue ?
Non. Le plus courant et le plus simple à maintenir est d'utiliser des sous-dossiers du type /en/ o /fr/ au sein du même domaine, qui concentre en outre l'autorité en un seul endroit. L'important est que chaque version ait sa propre URL stable et que les balises hreflang déclarent correctement les alternatives.
Dois-je traduire tout le catalogue ou seulement ce que je vends le plus ?
Commencez par ce que vous vendez, pas par tout. Traduire quatre cents références pour découvrir que seulement trente se vendent sur ce marché, c'est perdre du temps. Ouvrez avec les catégories principales et les pages du processus d'achat, mesurez pendant quelques mois et étendez avec des données.
Cela affecte-t-il la vitesse de la boutique ?
C'est possible, selon le fonctionnement du plugin. Ceux qui traduisent à la volée à chaque visite ajoutent du travail au serveur ; ceux qui enregistrent la traduction en base de données sont plus rapides à servir mais occupent plus d'espace. Si vous remarquez que la boutique ralentit après avoir activé le multilingue, regardez d'abord là. Toute boutique avec plusieurs langues devrait avoir un cache de page bien configuré.
Puis-je traduire uniquement avec l'IA, sans plugin ?
Pour un catalogue petit et stable, oui : vous exportez, traduisez avec l'IA et importez comme produits de la nouvelle langue. C'est plus de travail manuel mais zéro dépendance. Cela cesse d'être rentable dès que les produits changent souvent, car chaque changement doit être répliqué manuellement dans chaque langue.
Résumé
Traduire une boutique, c'est trois travaux, pas un. Le catalogue est le plus facile et là où l'IA est performante. L'interface est généralement déjà traduite et il suffit de bien la charger. Et les e-mails transactionnels sont le point aveugle : ils sont générés en dehors du contexte de navigation, ont un modèle et un corps séparés, et la seule façon de savoir s'ils fonctionnent est de passer une commande réelle dans chaque langue.
Si vous faites ce test avant d'ouvrir la langue au public, vous vous épargnez le courriel d'un client demandant pourquoi sa facture est dans une langue qu'il ne comprend pas. Cela coûte une demi-heure et c'est la demi-heure la mieux investie de tout le projet.